Tarifas para coche eléctrico y cuánto cuesta cargarlo

Jesús Castaño • 16 de octubre de 2026
Coche eléctrico blanco cargando en la calle. Conoce las tarifas coche electrico para ahorrar.

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Elegir una tarifa para un coche eléctrico no consiste solo en encontrar el kWh más barato. Hay que mirar los horarios, la potencia contratada, las cuotas mensuales, el precio de la recarga rápida y el porcentaje de kilómetros que realmente harás en casa. En este artículo explico cuánto cuesta cada opción en España y cómo comparar ofertas sin llevarte sorpresas en la factura.

La recarga doméstica suele marcar la diferencia en el coste anual

  • Casa suele ser la opción más económica, con un coste aproximado de 2 a 4 € cada 100 km.
  • Recarga pública rápida puede elevar el coste hasta unos 8 o 10 € cada 100 km.
  • El precio del kWh no lo es todo: también cuentan las cuotas, los impuestos y la potencia contratada.
  • Las suscripciones solo compensan cuando utilizas con frecuencia la misma red de cargadores.
  • Un consumo medio de 17,6 kWh/100 km sirve como referencia, pero el coche, la velocidad y la temperatura cambian el resultado.

Mujer bebe café mientras su coche eléctrico se carga. Comprueba las tarifas coche electrico para ahorrar.

Qué incluyen realmente las tarifas para coche eléctrico

Cuando se habla de tarifas para un coche eléctrico se pueden estar mezclando tres productos distintos. El primero es la tarifa de electricidad del hogar, que determina cuánto pagas al cargar en tu garaje. El segundo es la tarifa de una red pública y el tercero es una suscripción que reduce el precio a cambio de una cuota mensual.

Esta diferencia es importante porque un precio promocional de 0,05 €/kWh puede estar limitado a cargas programadas, a un vehículo compatible o a una campaña concreta. No significa necesariamente que toda la electricidad de tu casa vaya a costar esa cantidad. Yo siempre reviso primero las condiciones y después calculo el coste anual, porque el anuncio suele destacar el dato más llamativo.

También hay que distinguir entre kWh consumidos por el coche y kWh tomados de la red. Durante la carga se producen pequeñas pérdidas, normalmente alrededor del 10% o algo más según el equipo y la temperatura. Por eso, una batería que recibe 40 kWh puede requerir aproximadamente 44 kWh del contador.

Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en España

Para comparar opciones de forma sencilla utilizaré un consumo de referencia de 17,6 kWh cada 100 km. Es una cifra similar a la empleada en estimaciones oficiales, pero un SUV grande, una conducción rápida o el uso intenso de la calefacción pueden elevarla con facilidad por encima de 20 kWh/100 km.

Tipo de recarga Precio orientativo Coste aproximado cada 100 km Uso más lógico
Doméstica económica 0,10-0,15 €/kWh 1,76-2,64 € Carga habitual durante la noche
Doméstica a precio estándar 0,16-0,22 €/kWh 2,82-3,87 € Viviendas sin tarifa específica
Pública en corriente alterna 0,25-0,42 €/kWh 4,40-7,39 € Compras, trabajo o estacionamientos largos
Rápida o ultrarrápida 0,43-0,59 €/kWh 7,57-10,38 € Viajes y paradas de pocos minutos

Como referencia de mercado, MITECO publica un coste estimado de 2,75 € cada 100 km con recarga doméstica y de 8,37 € con recarga rápida. Son cifras útiles para comparar, aunque no sustituyen al cálculo con el contrato y el vehículo concretos.

En las redes públicas hay diferencias importantes según la potencia. Un cargador de corriente alterna de hasta 22 o 50 kW suele ser más barato que uno de corriente continua de 100 kW o más. En el tarifario de Endesa X Way vigente en 2026, por ejemplo, aparecen precios distintos para recarga diurna y nocturna, con importes que varían desde 0,25 €/kWh en algunos puntos lentos nocturnos hasta 0,55 €/kWh en cargadores de alta potencia.

Recarga en casa o en la calle qué opción conviene más

La vivienda es la base del ahorro

Si puedes cargar en casa, esa debería ser normalmente tu opción principal. Con 15.000 km anuales y un consumo de 17,6 kWh/100 km, necesitarás unos 2.640 kWh al año. A 0,15 €/kWh, el coste energético sería de aproximadamente 396 € anuales, sin contar la parte fija de la factura.

Una tarifa con discriminación horaria puede funcionar muy bien si concentras la carga en las horas baratas. Una tarifa de precio estable puede ser más cómoda cuando no quieres programar el vehículo o cuando el coche también se utiliza durante el día. En mi opinión, la mejor elección depende más de tus hábitos que del nombre comercial de la oferta.

La recarga pública paga rapidez y comodidad

Los cargadores rápidos tienen sentido durante un viaje, cuando necesitas recuperar autonomía en poco tiempo. No suelen ser la opción más económica para llenar la batería cada noche. Una carga de 30 kWh a 0,55 €/kWh cuesta 16,50 €, mientras que en casa a 0,15 €/kWh serían 4,50 € antes de considerar las pérdidas.

La corriente alterna pública puede ser interesante si aparcas durante varias horas en un centro de trabajo, un hotel o un aparcamiento. Aun así, conviene mirar si existe una tarifa por tiempo de ocupación después de terminar la carga, porque dejar el coche conectado puede encarecer la sesión.

Las suscripciones no siempre salen a cuenta

Una cuota mensual puede reducir bastante el precio por kWh, pero solo compensa cuando cargas con frecuencia en esa red. Por ejemplo, si una suscripción cuesta 14 € al mes y ahorra 0,15 € por kWh, tendrás que cargar unos 94 kWh mensuales para recuperar únicamente la cuota.

Si haces la mayoría de kilómetros con recarga doméstica y solo utilizas cargadores públicos en vacaciones, probablemente pagarás la suscripción sin aprovecharla. Para un conductor que viaja cada semana, la situación cambia y una tarifa plana o un plan con descuento puede resultar interesante.

Cómo calcular el coste real de cada tarifa

La fórmula básica es sencilla. Multiplica el consumo del vehículo por el precio del kWh y añade las cuotas que correspondan. Para obtener el coste real, también puedes reservar un pequeño margen para las pérdidas de carga.

Coste cada 100 km = consumo del coche × precio del kWh. Con 17,6 kWh/100 km y un precio de 0,18 €/kWh, el resultado es 3,17 € cada 100 km. Si el cargador y la batería tienen un 10% de pérdidas, la cifra práctica se acerca a 3,49 €.

Escenario Coste del kWh Coste energético anual para 15.000 km
Carga doméstica económica 0,12 €/kWh 317 € aproximadamente
Carga doméstica estándar 0,18 €/kWh 475 € aproximadamente
Red pública a precio medio 0,35 €/kWh 924 € aproximadamente
Recarga rápida frecuente 0,55 €/kWh 1.452 € aproximadamente

Estos importes representan la energía consumida por el coche y no incluyen cuotas, instalación ni el término fijo de potencia. Aun así, dejan clara una idea: la diferencia entre cargar principalmente en casa o hacerlo en la calle puede superar los 1.000 € al año.

Para comparar ofertas, yo utilizo tres escenarios. Calculo el coste con los kilómetros habituales, repito la operación con un 20% más de consumo y compruebo qué ocurre si una cuarta parte de las cargas se hace en carretera. Si la tarifa solo es barata en el escenario perfecto, no es una tarifa especialmente flexible.

Los costes que suelen quedar fuera del anuncio

Potencia contratada e instalación

Un wallbox de 7,4 kW puede exigir revisar la potencia contratada, sobre todo si en casa funcionan a la vez la calefacción, el horno o el aire acondicionado. A veces basta con utilizar la gestión dinámica de carga, que adapta la potencia del vehículo al consumo de la vivienda. En otros casos habrá que aumentar la potencia y asumir un coste fijo mayor.

La instalación de un punto de carga puede costar desde unos 700 o 1.000 € en un garaje sencillo hasta varios miles de euros si hay mucha distancia entre el contador y la plaza, zonas comunes o necesidad de nuevas protecciones. Es un gasto inicial, pero debe repartirse entre los años de uso para saber si el ahorro compensa.

Impuestos y condiciones particulares

El precio mostrado en una aplicación puede incluir IVA, descuentos temporales o una tarifa específica para una ubicación. En Canarias se aplican impuestos diferentes y algunos operadores tienen precios propios según el municipio. Antes de iniciar una carga, conviene comprobar el importe final que aparece en la aplicación o en la pantalla del terminal.

También revisaría la duración de cualquier descuento, la permanencia, el límite de energía incluido y el precio una vez superado ese límite. Una cuota que cubre cierta cantidad de kWh puede parecer atractiva hasta que descubres que el consumo incluido no se asigna exclusivamente al coche, sino al conjunto de la vivienda.

Lee también: Carga coche eléctrico - ¿Cuánto tarda y cómo optimizar?

El consumo real del vehículo

El consumo homologado sirve para comparar modelos, pero no describe todos los trayectos. A 120 km/h, con frío, viento y el coche cargado, el gasto puede crecer de forma notable. En conducción urbana suave, en cambio, la frenada regenerativa puede ayudar a acercarse a la cifra oficial.

Por eso recomiendo usar el consumo de los últimos meses del propio vehículo. Si el coche marca 20 kWh/100 km en lugar de 17,6, una tarifa aparentemente barata puede acabar costando bastante más de lo previsto.

Qué tarifa elegir según tu forma de conducir

  • Si tienes plaza y haces menos de 1.000 km al mes, una tarifa doméstica normal con carga nocturna suele ser suficiente. No necesitas pagar una suscripción pública.
  • Si recorres entre 1.000 y 2.000 km al mes, compara una tarifa específica de recarga con una tarifa horaria convencional. La diferencia dependerá de cuándo consumes electricidad en el resto de la casa.
  • Si no puedes cargar en casa, busca una red pública con precios previsibles cerca del trabajo o de tu domicilio. La disponibilidad diaria es tan importante como el precio.
  • Si viajas con frecuencia, combina una tarifa doméstica económica con una suscripción de la red que realmente utilizas en carretera.
  • Si tienes un híbrido enchufable, no pagues una cuota pensada para grandes kilometrajes eléctricos si la batería solo cubre unos pocos kilómetros al día.

Mi criterio principal sería este: la tarifa debe adaptarse a tu recarga habitual, no a la recarga excepcional del viaje de verano. Para eso existen las redes rápidas, aunque sean más caras. La mayor parte del ahorro se decide durante los cientos de cargas pequeñas que haces a lo largo del año.

La tarifa correcta se nota más en la factura anual que en el precio anunciado

Para elegir bien, anota tus kilómetros mensuales, el consumo real del coche y el porcentaje de cargas que podrás hacer en casa. Después compara el coste anual completo, incluyendo cuotas, impuestos, potencia e instalación. Un precio de 0,05 €/kWh puede ser excelente en unas condiciones concretas y poco útil si apenas puedes programar el vehículo.

La fórmula más práctica es sencilla: cargar en casa siempre que sea posible, reservar la carga rápida para los viajes y revisar las condiciones antes de contratar. Con ese enfoque, la movilidad eléctrica resulta más fácil de controlar y la factura deja de depender de ofertas llamativas que no encajan con tu manera de conducir.

Preguntas frecuentes

Con un consumo de referencia de 17,6 kWh/100 km, la carga doméstica cuesta aproximadamente entre 1,76 y 3,87 euros cada 100 km, según el precio del kWh. Para 15.000 km anuales, el coste energético puede situarse entre unos 317 y 475 euros, sin incluir cuotas ni el término fijo de potencia.

Solo suele compensar si utilizas con frecuencia la misma red pública. Por ejemplo, una cuota de 14 euros al mes que ahorra 0,15 euros por kWh requiere cargar unos 94 kWh mensuales para recuperar únicamente el coste de la suscripción.

La recarga rápida puede costar entre 0,43 y 0,59 euros por kWh, frente a los 0,10-0,22 euros de muchas tarifas domésticas. Con 17,6 kWh/100 km, eso equivale aproximadamente a 7,57-10,38 euros cada 100 km en recarga rápida, frente a 1,76-3,87 euros en casa.

Además del kWh, conviene revisar las cuotas mensuales, los impuestos, la potencia contratada, las pérdidas de carga, las tarifas por ocupar un cargador y el precio tras finalizar cualquier promoción. También hay que considerar la instalación del wallbox, que puede costar desde unos 700 o 1.000 euros hasta varios miles en instalaciones complejas.

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Autor Jesús Castaño
Jesús Castaño
Me llamo Jesús Castaño y tengo 15 años de experiencia en el ámbito de la conducción segura y el mantenimiento vehicular. Desde que empecé mi carrera, me he sentido atraído por la importancia de educar a los conductores sobre prácticas seguras y el cuidado adecuado de los vehículos. Me apasiona desglosar conceptos complejos y hacer que la información sea accesible para todos, ya que creo firmemente que la seguridad en la carretera es fundamental para todos. A lo largo de mi trayectoria, he trabajado en diversos aspectos relacionados con la conducción y el mantenimiento, centrándome en la prevención de accidentes y el fomento de hábitos responsables. Me esfuerzo por ofrecer contenido útil y preciso, siempre verificando mis fuentes y actualizando mis conocimientos sobre las últimas tendencias en el sector. Mi objetivo es ayudar a mis lectores a comprender mejor estos temas y a tomar decisiones informadas que contribuyan a su seguridad y bienestar en la carretera.

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