Vas por una autovía, encuentras un coche instalado en el carril izquierdo y el derecho queda libre. La tentación de adelantar por la derecha aparece enseguida, pero en España esa maniobra solo encaja en situaciones muy concretas. Aquí explico cuándo está permitida, qué diferencia hay entre adelantar y circular en paralelo, cómo hacerla con seguridad y qué sanción puede tener un adelantamiento incorrecto.
La regla general es adelantar por la izquierda y reservar la derecha para casos concretos
- Regla básica: el adelantamiento debe hacerse por la izquierda.
- Excepciones: se permite por la derecha si otro vehículo va a girar o detenerse a la izquierda, en ciertos casos con tranvías y en vías urbanas de varios carriles.
- Tráfico denso: que un carril avance más rápido que otro no siempre significa que estés adelantando.
- Seguridad: hay que comprobar espejos, ángulo muerto, espacio y señalizar cualquier desplazamiento lateral.
- Sanción: la maniobra antirreglamentaria puede considerarse infracción grave y acarrear una multa de 200 euros.

Qué dice la norma sobre adelantar por la derecha
El Reglamento General de Circulación establece una idea sencilla: el adelantamiento se realiza por la izquierda. La circulación por la derecha y el uso correcto de los carriles no cambian esta regla en carreteras convencionales, autopistas o autovías.
La primera excepción aparece cuando el vehículo que circula delante señaliza claramente que va a girar a la izquierda o detenerse en ese lado. En ese caso, y siempre que haya espacio suficiente, se puede pasar por la derecha tomando las máximas precauciones. No basta con que el otro coche reduzca la velocidad: su intención debe estar indicada de forma clara.
También se contempla el caso de los tranvías que circulan por la zona central de una vía con doble sentido. En esa situación pueden rebasarse por la derecha, siempre que la maniobra sea segura y respete las condiciones de la vía.
En ciudad existe una excepción especialmente importante. Si la calzada tiene dos o más carriles en el mismo sentido, delimitados por marcas viales, un vehículo puede avanzar por el carril derecho y superar a otro situado a la izquierda, siempre que el conductor compruebe previamente que no existe peligro. Esta posibilidad no autoriza a cambiar de carril de forma brusca ni a circular sin vigilancia.
Cuándo avanzar más rápido por la derecha no es un adelantamiento
En una retención, los vehículos suelen ocupar varios carriles y cada fila avanza a un ritmo diferente. Si el carril derecho se mueve más deprisa que el izquierdo por la propia densidad del tráfico, no se considera necesariamente un adelantamiento. Lo importante es que no cambies de carril para superar deliberadamente a otro vehículo.
Por ejemplo, si circulo por mi carril derecho a una velocidad constante y la fila de la izquierda se ralentiza, no tengo que frenar ni desplazarme a otro carril solo para evitar quedar momentáneamente por delante. La situación cambia si me coloco detrás de un vehículo, me desplazo a la derecha para pasarlo y después vuelvo a la izquierda con ese único objetivo.
En autopistas y autovías aparece el error más frecuente. Que otro conductor permanezca demasiado tiempo en el carril izquierdo no permite adelantarlo por la derecha. La conducta correcta es mantener una distancia segura, evitar el acoso y continuar por el carril correspondiente. El conductor que ocupa innecesariamente el carril izquierdo puede estar circulando mal, pero eso no convierte automáticamente en legal la maniobra del vehículo que lo rebasa.
Tampoco debe confundirse un adelantamiento con utilizar un carril de aceleración, deceleración o reservado para determinados vehículos. Estos carriles tienen una función propia y no deben convertirse en un atajo para ganar posiciones.
Cómo realizar la maniobra sin crear un riesgo
Cuando la situación está dentro de una excepción legal, la prioridad sigue siendo la seguridad. Yo aplico una comprobación muy concreta antes de mover el volante, porque la mayoría de los sustos no aparecen por falta de espacio visible, sino por un vehículo oculto en el ángulo muerto.
- Comprueba la señalización. Asegúrate de que el vehículo de delante realmente va a girar o detenerse a la izquierda, o de que circulas en una vía urbana con varios carriles correctamente delimitados.
- Revisa los espejos y el ángulo muerto. Mira el retrovisor interior, el exterior derecho y la zona que queda fuera de ambos campos de visión.
- Señaliza el desplazamiento. Si tienes que cambiar de carril, utiliza el intermitente con antelación suficiente. El intermitente avisa de la maniobra, pero no concede prioridad.
- Conserva un margen lateral razonable. No pases rozando al otro vehículo ni te metas en un espacio en el que cualquier corrección pueda acabar en contacto.
- Regresa al carril adecuado. Una vez superado el vehículo, continúa por la derecha cuando las condiciones lo permitan, sin cruzarte delante de él ni obligarlo a frenar.
Hay maniobras que directamente deben descartarse. No utilizaría el arcén, un carril reservado, una zona de obras ni un espacio insuficiente para ganar unos segundos. La legalidad de una excepción no elimina la obligación de poder detenerse o abortar la maniobra si aparece otro usuario.
Qué multa puede tener un adelantamiento incorrecto
Incumplir las normas del adelantamiento está considerado una infracción grave. La sanción habitual por realizar la maniobra por la derecha fuera de los casos permitidos puede ser de 200 euros.
| Conducta | Consecuencia habitual |
|---|---|
| Pasar por la derecha sin una excepción válida | Infracción grave y multa de 200 euros |
| Adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo al tráfico contrario | Multa y posible pérdida de 4 puntos |
| Adelantar a ciclistas sin respetar la separación exigida o creando peligro | Multa y pérdida de puntos según la conducta concreta |
| Añadir conducción temeraria, exceso de velocidad o distancia insuficiente | La responsabilidad puede aumentar por las infracciones adicionales |
Un matiz importante es que la pérdida de puntos no se aplica automáticamente por el mero hecho de pasar a otro coche por la derecha. Puede aparecer cuando la maniobra incluye peligro, falta de visibilidad, riesgo para ciclistas u otra infracción que sí lleve detracción de puntos.
Los errores que más confunden a los conductores
“El otro va por la izquierda, así que puedo pasarlo”
No es correcto. En una vía interurbana, la obligación de circular normalmente por el carril derecho corresponde a todos, pero el error del otro conductor no justifica una maniobra peligrosa. La respuesta más segura es mantener la distancia y evitar el adelantamiento por la derecha.
“Si pongo el intermitente, ya tengo permiso”
El intermitente solo comunica una intención. Antes hay que comprobar que la maniobra está permitida y que no se obliga a nadie a frenar, desviarse o modificar su trayectoria. Esta confusión es especialmente peligrosa en vías urbanas con varios carriles.
“En ciudad siempre se puede adelantar por la derecha”
Tampoco. La excepción urbana exige varios carriles en el mismo sentido, marcas que los delimiten y ausencia de peligro. Una calle estrecha, un carril reservado o una zona con visibilidad limitada no ofrecen el mismo escenario.
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“Pasar a un vehículo detenido siempre es adelantar”
No siempre. El rebasamiento de un vehículo inmovilizado por avería, accidente u otra causa puede tener un tratamiento distinto, pero debe hacerse respetando la señalización, la visibilidad y la seguridad de peatones y vehículos. No conviene aplicar la misma regla a un coche detenido por tráfico que a uno inmovilizado por una emergencia.
La decisión más segura suele ser esperar unos segundos
Mi criterio práctico es sencillo: si para pasar por la derecha tengo que cambiar de carril solo porque otro conductor está ocupando mal el suyo, espero. El ahorro de tiempo suele ser mínimo, mientras que una maniobra discutible puede terminar en una colisión, una multa o una reacción inesperada del otro vehículo.
La derecha puede ser una excepción legal en situaciones concretas, pero nunca debe convertirse en una forma habitual de adelantar. Observar la señalización, anticipar los movimientos y conservar una distancia prudente resuelve la mayoría de los casos sin necesidad de apurar el tráfico.
